Condecoraciones

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CÓCTEL DE CONDECORACIÓN RECTORES Y DOCENTES 2018

Para ASOCOLDEP como agremiación, para su Junta Directiva y para mí como su Presidente es un honor cerrar un año celebrando ya la Navidad, en una reunión homenaje a sus docentes e inaugurando ésta remodelación de las instalaciones de la Asociación.
La realidad colombiana se ha visto influida en los últimos meses por tener a la educación, especialmente la Universitaria, en el centro del debate Nacional. Eso siempre se ha querido y es loable, pero mientras el “paro” aparece en los noticieros y genera sentimientos encontrados en la población, éste homenaje que quisiéramos le diera la vuelta al mundo, quedará seguramente en un ámbito reducido, pero precisamente lo que hoy queremos reconocer es el valor del trabajo constante, silencioso y humilde de un grupo representativo de profesores y directivos de nuestra agremiación.
¿Cómo vivir nuestros deberes y cómo exigir nuestros derechos como educadores? La respuesta depende fundamentalmente de la concepción que se tenga sobre ¿qué es la educación? Muchas definiciones se han dado. Una que propongo quiere recordar elementos esenciales y dice: Educar es un Diálogo sobre la Verdad, desde la Fe con Amor. Pero hoy no hay diálogo porque no hay quien hablé y menos quién escuché, no se cree que haya una verdad verdadera sino sólo útil, no hay Fe ni confianza entre las partes: padres – docentes – estudiantes y el amor sea reemplazado por un profesionalismo frío que aleja la labor educativa del humanismo.
En un mundo difícil y contradictorio es importante agregar a la anterior definición y como parte de nuestra labor de educar un valor y arma fundamental para la vida en el Siglo XXI cual es la Esperanza. “Educar es en sí mismo un acto de Esperanza, no sólo porque se educa para construir un futuro aportando a él, sino porque el hecho mismo de educar está atravesado por ella”. Ha dicho el Papa Francisco, sembramos permanentemente, pero pocas veces vemos los frutos, nuestros alumnos crecen, y cuando se van llegan otros con los cuales empezamos de nuevo la misma labor. Los estudiantes son nuestra esperanza pero nosotros debemos llenarnos de Esperanza ¿cómo daríamos lo que no tenemos?
Hoy valoramos en ustedes la voz de la experiencia que sintetiza lo tradicional y lo nuevo, qué han sabido permanecer sin olvidarse de innovar, que son un ejemplo de equilibrio entre la seguridad de los métodos planteados y el riesgo de abrirse a nuevas generaciones y nuevas propuestas pedagógicas.
Hoy queremos decirles que no están solos, que son muchos los quijotes y que hay una agremiación que vela por la educación privada ante el Estado, que busca promover la capacitación permanente, que trabaja por realizar actividades culturales y deportivas que apoyen la formación de sus estudiantes y que sabe que la calidad de sus instituciones se debe en gran parte al factor humano de sus maestros.

Juan Antonio Rodríguez Flórez.
Presidente.