Directivos docentes de Bogotá se capacitaron en prevención de la trata de personas, con la familia como primer factor protector.
La Secretaría de Educación del Distrito, en articulación con las secretarías distritales de Gobierno y de Seguridad, Convivencia y Justicia, y el apoyo de la Fiscalía General de la Nación, adelantaron el foro ´Prevención de la Trata de Personas: Redes que Cuidan, Entornos que Protegen’, un espacio pensado para la reflexión y el aprendizaje alrededor de la identificación de los riesgos asociados a la trata de personas.
En el encuentro, del que hicieron parte rectores, rectoras, coordinadores y directivos docentes, se entregó información y herramientas para fortalecer y promover la prevención de este delito, a través de la construcción de entornos familiares y escolares seguros y protectores para niñas, niños y adolescentes.
“Nos encontramos en la conmemoración para la prevención de la trata de personas a nivel mundial. Es un hito muy importante a nivel distrital porque básicamente nos orienta a fortalecer todas las acciones de prevención desde casa, desde las instituciones educativas y, por supuesto, interinstitucionalmente, el que es considerado el tercer delito más rentable a nivel mundial. Por eso, prevenir lo que está pasando con los niños, niñas y jóvenes es tan importante”, aseguró Edwin Ussa, jefe de la Oficina para la Convivencia Escolar de la Secretaría de Educación del Distrito.
Durante el foro, representantes de la Fiscalía General de la Nación y de la Secretaría de Seguridad aclararon las dudas más comunes que se han identificado dentro de los procesos e investigaciones que se han adelantado en medio de la lucha contra la trata de personas, y entregaron canales directos de comunicación a los directivos docentes para que acudan a ellos ante cualquier señal o sospecha de un posible caso.
“Hemos recibido una información muy clara, oportuna, pertinente, sobre este problema que está en los entornos escolares de nuestras instituciones educativas. Para nosotros es muy importante recibir esta información porque en nuestras manos están los niños, las niñas y los jóvenes de la ciudad. Entonces tenemos que velar por el cuidado de sus derechos, por el cumplimiento, por la protección de sus derechos”, señaló Eneida Hurtado Cortés, rectora del Liceo de Los Ángeles, de la localidad de Suba.
Los directivos docentes presentes en el auditorio central del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, destacaron la importancia de este tipo de espacios en los que reciben de primera mano información que puede marcar la diferencia en la detección oportuna de posibles episodios de trata de personas y en su prevención.
“La preocupación y el objetivo nuestro siempre ha sido el bien de los niños. El trabajo nuestro es por ayudarles para que en la vida tengan mejores oportunidades, grandes opciones, y pues esto implica casi que salvarles la vida, porque el niño o adolescente que cae en una situación de trata de personas va a ver comprometido su futuro. Entonces que la escuela logre colaborar en la detección, de pronto en la información de niños, niñas, adolescentes vulnerables, le estará ayudando realmente en situaciones de vida que, si no serían inevitables”, afirmó Ricardo Pérez Guzmán, coordinador colegio Acacia II, en la localidad de Ciudad Bolívar.
Para enfrentar y prevenir este delito desde el Distrito se hacen recomendaciones básicas para que padres de familia, acudientes, cuidadores y maestros tengan en cuenta:
La trata de personas es un delito que opera desde el engaño, desde movilizar ciertas carencias que hay a nivel individual o familiar y brindar posibles soluciones alrededor de justamente lo que significa trasladar o llevarse a una persona fuera de su límite o de su entorno familiar.
Es importante tener claro que hoy la trata de personas se está movilizando a través de algoritmos directamente. Por lo tanto, como familia, saber qué tipo de contenido está consultando o consumiendo una niña, un niño o un adolescente en las redes sociales se vuelve un factor protector fundamental.
La protección y la prevención no dependen únicamente de acciones individuales, sino también del compromiso colectivo y social. Es fundamental promover conversaciones abiertas y generar entornos seguros y de confianza que permitan a niñas, niños y adolescentes compartir con sus familias y personas de confianza las experiencias, situaciones y relaciones que hacen parte de su vida cotidiana.
“Muchas veces, quienes están detrás de la trata de personas buscan engañar o persuadir a las víctimas para que no compartan información sobre sus planes, sus conversaciones con desconocidos o los beneficios que les ofrecen. Por eso, es fundamental estar atentos a estas situaciones, pues el silencio y la falta de comunicación suelen ser señales de alerta frente a posibles riesgos”, destacó Ussa al respecto.





